Phantom Blade Zero se presenta como una propuesta visual que apuesta por una estética oscura y húmeda. El juego, desarrollado en Unreal Engine 5, combina entornos lluviosos con una dirección artística bautizada como Kungfupunk. La sensación de humedad constante es un pilar gráfico que busca sumergir al jugador en un mundo de piedra mojada y combates marciales.
El brillo del agua: rugosidad y captura de movimiento 🌊
El equipo técnico ha empleado mapas de rugosidad para recrear el brillo del agua sobre el suelo de piedra, logrando un aspecto realista en los entornos. Para las animaciones de combate, se utilizó Autodesk Maya con captura de movimiento de coreógrafos reales, asegurando fluidez a 60 FPS fijos. El modelado se trabajó en ZBrush y los acabados de superficie en Substance Painter, dando como resultado texturas detalladas que refuerzan la sensación de un mundo perennemente mojado.
El paraguas más caro de la historia del videojuego ☂️
Con tanta agua y brillo, uno esperaría que el protagonista llevara al menos un chubasquero. Pero no, los héroes del kungfupunk prefieren empaparse con estilo mientras reparten patadas. Al menos, si el suelo está siempre mojado, las caídas serán más resbaladizas y, quién sabe, quizás hasta más coreográficas. Eso sí, que no se olviden de limpiar los sensores de la captura de movimiento.