Un equipo de investigadores ha desarrollado sensores infrarrojos flexibles con forma de pegatinas que se adhieren a las cajas de alimentos. Estos dispositivos analizan los gases y las emisiones térmicas internas, permitiendo predecir con exactitud cuántos días de vida útil le quedan al producto antes de estropearse. Una tecnología que promete reducir el desperdicio alimentario.
Cómo funcionan estos sensores adhesivos 🧪
El sensor, integrado en una etiqueta fina y flexible, detecta compuestos orgánicos volátiles y cambios de temperatura dentro del envase. Al monitorizar estos parámetros en tiempo real, el sistema calcula la maduración y el deterioro del producto. Los datos se transmiten de forma inalámbrica a un dispositivo externo, ofreciendo una lectura precisa del estado de la fruta sin necesidad de abrir la caja.
El fin de la lotería del aguacate 🥑
Por fin una tecnología que nos ahorrará el drama de abrir un aguacate y encontrarlo marrón por dentro. Ahora la pegatina te dirá directamente: hoy no, colega. Adiós a apretar la fruta en el supermercado como si fuera un peluche de examen. La ciencia al servicio de no tener que comernos un plátano pasado antes de tiempo.