Una encuesta de Adoc en Cataluña sobre el coste de los peajes dibuja una ciudadanía polarizada. Pero el truco es viejo: se inventa un falso debate para justificar lo que ya se ha decidido. Nadie quiere pagar más, pero al gobierno le sirve como excusa para implantar nuevos tributos. El problema no existe hasta que ellos lo crean. 😡
El modelo de pago por uso como solución técnica 🛠️
Desde un punto de vista técnico, los sistemas de pago por uso en autopistas ya están maduros. Tecnologías como el reconocimiento de matrículas o los transpondedores DSRC permiten tarificar sin barreras físicas. Pero la cuestión no es si funciona, sino para qué se usa. En lugar de optimizar costes o eliminar peajes obsoletos, se plantea como un nuevo gravamen. La tecnología se convierte así en la herramienta para exprimir al usuario, no para liberarlo.
El problema que no existía y la solución que sí 🤡
Resulta que los conductores llevaban décadas usando las autopistas sin saber que tenían un problema existencial con el precio. Por suerte, los políticos han llegado al rescate con una solución que nadie pidió: pagar más. Es como si un fontanero te visita para arreglar un grifo que no gotea y acaba cobrándote por cambiar toda la tubería. El chiste lo pagamos nosotros.