Una start-up suiza ha instalado paneles solares desmontables entre los raíles del tren en Buttes. Tras un año de prueba con más de 11.000 trenes circulando sin incidentes, la instalación genera electricidad limpia. La propuesta permite producir energía sin ocupar terrenos agrícolas ni tejados, y países como Francia, Italia, Corea del Sur e Indonesia ya estudian replicar la idea.
Cómo funcionan los paneles solares ferroviarios 🚆
Los módulos fotovoltaicos se colocan directamente sobre las traviesas, entre los raíles, y están diseñados para soportar el peso y la vibración de los trenes. Son desmontables, lo que facilita el mantenimiento de la vía. Cada panel tiene una capa antideslizante para evitar problemas de adherencia y un sistema de drenaje para el agua de lluvia. La electricidad generada se inyecta en la red local o se usa para alimentar señales y estaciones cercanas.
Trenes que no se quedan a oscuras (ni los paneles) 🚄
Los trenes pasan por encima de los paneles sin inmutarse, aunque uno imagina al maquinista pensando: ¿Y si pongo una tostadora en la vía para recargar el móvil?. Por ahora, la idea es más seria: convertir kilómetros de raíles en una red solar. Lo próximo será ver si las vacas suizas, que pastan cerca, reclaman derechos de autor por la sombra que ya no dan.