Una investigación de 2024 revela que los paneles solares en techos no solo generan electricidad, sino que también reducen la temperatura de la vivienda hasta 2.78 grados durante el día. En Londres, se estima que su uso masivo en 2018 habría evitado 96 muertes relacionadas con el calor. Para el ciudadano, esto se traduce en un doble beneficio: menos gasto en aire acondicionado y una menor huella de carbono.
El efecto aislante de los paneles: más que solo energía 🌡️
El fenómeno se explica por la sombra que proyectan los módulos sobre el tejado y la circulación de aire que generan entre la cubierta y el panel. Esta capa de aire actúa como aislante térmico, reduciendo la radiación solar directa sobre el material del techo. Según el estudio, el efecto es más notable en viviendas con techos oscuros o mal aislados. La tecnología fotovoltaica, por tanto, funciona como un escudo térmico pasivo durante las horas de mayor insolación.
El aire acondicionado se queda en paro técnico 😅
Ahora resulta que instalar paneles solares es como ponerle un sombrero a tu casa, pero uno que además te paga la luz. Mientras el vecino suda pensando en la factura del aire acondicionado, tú te sientas a disfrutar de un techo que trabaja por ti. Eso sí, no le digas a tu viejo split que ya no es necesario; podría sufrir una crisis de identidad y empezar a echar aire caliente por despecho.