Sam Altman ha decidido que OpenAI no cotizará hasta 2027, rechazando cualquier valoración inferior al billón de dólares. Mientras la empresa pierde 27.000 millones anuales, busca triplicar sus ingresos y pulir ChatGPT. La ciudadanía espera para invertir, pero SoftBank ya sufre: perdió 38.000 millones en un solo día por la incertidumbre.
El plan técnico: triplicar ingresos y afinar el modelo 🚀
Para justificar ese precio, OpenAI necesita que ChatGPT deje de alucinar respuestas y consuma menos recursos. La hoja de ruta incluye optimizar la arquitectura del modelo y reducir costes de inferencia. Los inversores dudan: con pérdidas de 27.000 millones, alcanzar 100.000 millones en ingresos para 2027 parece una meta ambiciosa. El retraso permite más tiempo, pero no garantiza resultados.
Altman prefiere esperar a que el dinero huela mejor 💸
Sam Altman mira su cuenta de resultados y dice: No, un billón o nada. Mientras, SoftBank llora en la esquina con 38.000 millones menos. Es como si un chef quemara la cocina pero exigiera precio de restaurante con estrella Michelin. La ciudadanía se frota las manos, pero tendrá que esperar tres años para saber si la receta funciona o es puro humo.