La tercera temporada de One Piece en Netflix ha finalizado su rodaje. Esta entrega adapta el arco de Alabasta, con la princesa Vivi como personaje fijo y Sir Crocodile como villano principal. Los seguidores de la serie podrán ver nuevas aventuras en primavera de 2027. La espera será de aproximadamente un año, un plazo considerado ágil para una producción de este calibre.
Producción y efectos para el arco de Alabasta 🎬
El rodaje se ha completado en localizaciones de Sudáfrica y España, donde se recrearon los desiertos y ciudades del reino de Alabasta. El equipo técnico ha trabajado en la integración de efectos visuales para las habilidades de arena de Crocodile y los movimientos de la fruta Gomu Gomu de Luffy. La posproducción se extenderá varios meses para ajustar las secuencias de acción y los decorados digitales. Se espera que el resultado mantenga la calidad visual de las temporadas anteriores.
Un año de espera para ver arena y drama ⏳
Un año entero para ver a Luffy sudar bajo el sol de Alabasta mientras Crocodile le lanza puñados de arena. Los fans tendrán tiempo de sobra para debatir si el maquillaje de Vivi es fiel al manga o si el actor de Crocodile se parece más a un lagarto que al personaje original. Mientras tanto, toca esperar sentados y rezar para que Netflix no cancele la serie justo cuando empiece lo bueno.