Nvidia ha lanzado un programa para financiar a empresas de inteligencia artificial que no pueden costear sus chips. A cambio, la compañía recibe un porcentaje de las ganancias generadas por esos chips en la nube. Esta estrategia busca asegurar ingresos futuros mientras expande el ecosistema de IA, aunque el costo adicional podría trasladarse a los consumidores finales.
El modelo de negocio: chips como inversión de riesgo 💰
Técnicamente, Nvidia actúa como inversor y proveedor. Cede hardware de alto costo, como las GPUs H100, a startups sin liquidez. A cambio, obtiene un porcentaje de los ingresos que esas empresas generen alquilando capacidad de cómputo en la nube. Esto asegura demanda para sus chips y crea un flujo de caja recurrente, pero también introduce un nuevo costo operativo que las startups deberán cubrir para mantener el acuerdo.
La cuota de la IA: pagarás hasta por respirar datos 😤
O sea, que ahora las empresas de IA no solo tendrán que pagar la electricidad y el café del programador, sino también la cuota mensual a Nvidia. Y adivina quién termina pagando el café, la luz y la cuota. Sí, el usuario final. Pronto verás apps de IA que te cobrarán un extra por cada prompt, como si fuera un peaje digital. Todo muy innovador, hasta que toca abrir la cartera.