La densa niebla que cubrió la bahía de Palma este jueves provocó retrasos de hasta dos horas en el aeropuerto de Son Sant Joan. Las aerolíneas ajustaron sus operaciones por la baja visibilidad, afectando tanto salidas como llegadas. Se espera que la situación mejore durante la mañana, aunque los pasajeros deben planificar con anticipación posibles demoras en sus vuelos.
Sistemas de navegación a prueba de niebla 🌫️
En condiciones de baja visibilidad, los aeropuertos activan sistemas de aterrizaje instrumental (ILS) que guían a las aeronaves mediante señales de radio. Sin embargo, la niebla densa puede reducir la capacidad operativa al mínimo, obligando a espaciar los despegues y aterrizajes. Son Sant Joan cuenta con tecnología ILS Categoría III, que permite operar con visibilidad de apenas 50 metros, pero la acumulación de retrasos iniciales suele generar un efecto dominó difícil de absorber en horas punta.
El día en que el aeropuerto se volvió brumoso 😅
Si alguien pensaba que la niebla solo aparece en las películas de terror, este jueves Palma le demostró que también sabe hacer esperar. Los pasajeros, más acostumbrados a las nubes de algodón de Instagram, se encontraron con una nube real que no dejaba despegar ni un dron. Al menos sirvió para que los viajeros redescubrieran el arte de mirar el móvil durante dos horas seguidas.