El exfutbolista Cobi Jones sostiene que la Copa del Mundo de 2026 en Estados Unidos tiene potencial para impulsar el fútbol local más allá de lo logrado en 1994, cuando nació la MLS. Jones destaca que el deporte goza de mayor conocimiento popular y atrae inversión empresarial significativa. Para el ciudadano común, esto se traduce en empleos, entretenimiento y un mercado de consumo futbolístico en expansión.
La infraestructura digital y el negocio detrás del balón ⚽
La organización del Mundial 2026 exige un despliegue tecnológico notable. Se espera la implementación de sistemas de venta de entradas con blockchain, redes 5G en estadios para retransmisiones en tiempo real, y plataformas de análisis de datos para optimizar la logística de 48 selecciones. Además, la inversión en patrocinios y derechos televisivos supera los 2.000 millones de dólares, según estimaciones de la FIFA. Esto genera una cadena de suministro que va desde la construcción de sedes hasta el desarrollo de apps para el aficionado.
El sueño americano: ahora con césped sintético y palomitas 🌭
Por fin los estadounidenses podrán experimentar el fútbol de verdad, aunque probablemente lo llamen soccer y lo amenicen con nachos gigantes y un himno nacional antes del saque inicial. Eso sí, los aficionados locales podrán presumir de que su selección ya no es la que pierde contra Trinidad y Tobago, sino la que organiza el evento más grande del planeta. Lo irónico es que para ver buen fútbol, muchos seguirán mirando la Premier League en el móvil durante el descanso del partido en el estadio.