Los Mossos d Esquadra han modificado su estrategia de controles de tráfico en la provincia de Girona. El motivo es que aplicaciones como Google Maps y Waze alertan a los conductores sobre la ubicación de los puntos de control, permitiéndoles esquivarlos con facilidad. Para recuperar la efectividad, los agentes han optado por un sistema dinámico: controles breves y rotativos en múltiples puntos, sin horario fijo.
La tecnología policial se pone al día 🚔
La solución de los Mossos es simple pero efectiva: realizar controles exprés de menos de diez minutos en ubicaciones cambiantes. Al no permanecer tiempo suficiente en un lugar, las alertas de las apps llegan tarde o son inútiles. Este método dinámico obliga a los conductores a cumplir las normas en todo momento, ya que no saben dónde ni cuándo aparecerá el siguiente control. La tecnología de navegación ya no es un escudo infalible contra la autoridad.
Adiós a la app que te salvaba el finde 📱
Así que ya sabes, conductor. Esa app que te avisaba del control de alcoholemia mientras volvías de cenar ya no sirve de nada. Ahora los Mossos son como ninjas del asfalto: aparecen, multan y desaparecen. La buena noticia es que si no bebes y respetas las normas, no tienes nada que temer. La mala, que has perdido tu excusa favorita para justificar el desvío por la carretera secundaria.