Mitsubishi valora devolver a la vida al Lancer Evolution, un icono de los rallyes que marcó a toda una generación. Según fuentes internas, los diseñadores ya esbozan un modelo de líneas agresivas con un sistema híbrido de alrededor de 400 caballos, similar en enfoque al Audi RS3. La jugada busca que la marca recupere el prestigio perdido en los últimos años, aunque el precio sería elevado y su llegada a Europa es una incógnita.
Un corazón híbrido para domar las curvas 🏎️
El futuro Evo abandonaría el tetracilíndrico 4G63 para integrar un bloque turbo de nueva generación asistido por un motor eléctrico. La potencia estimada de 400 CV iría enviada a las cuatro ruedas mediante el sistema S-AWC, una evolución del control de tracción que hizo famoso al modelo. La plataforma derivaría de la arquitectura CMF de la Alianza Renault-Nissan, lo que permitiría reducir costes de desarrollo. Se espera que la batería sea pequeña, priorizando el rendimiento dinámico frente a la autonomía eléctrica.
La vuelta del niño prodigio, pero con enchufe 🔌
Que Mitsubishi quiera resucitar al Evo es como si tu abuelo decidiese comprarse una Harley con 70 años: ilusionante, pero con un punto de locura. El coche promete ser un misil teledirigido, pero con el precio de un piso en la playa y la incertidumbre de si llegará a Europa. Eso sí, los fanáticos ya sueñan con volver a gritar Active Yaw Control mientras el coche hace virguerías, aunque sea enchufándolo por la noche como un aspirador.