Microsoft ha estado probando una versión de su sistema operativo donde Copilot, su asistente de inteligencia artificial, actúa como núcleo de la experiencia. Aunque el experimento parece haber quedado en segundo plano, la compañía sigue impulsando la integración de IA en todos sus servicios. Para los usuarios, esto anticipa un posible futuro donde el sistema dependa más de la inteligencia artificial para tareas cotidianas, desde abrir aplicaciones hasta gestionar archivos.
Copilot como núcleo: el motor que lo controla todo 🤖
La propuesta técnica de Microsoft busca que Copilot gestione directamente funciones clave del sistema, como la configuración, la búsqueda de archivos y la ejecución de comandos. En las pruebas internas, el asistente reemplazaba al menú de inicio y a la barra de tareas en ciertos flujos. Esto implica que la IA procesa instrucciones en lenguaje natural y ejecuta acciones sin intervención manual. Aunque el prototipo no llegó a fase pública, la compañía continúa refinando la integración profunda de Copilot en Windows, sugiriendo que el modelo podría regresar en futuras actualizaciones.
El asistente que quiere ser tu jefe, no tu ayudante 😅
Microsoft sueña con un Windows donde le pides a Copilot que abra la calculadora y él te responde: He notado que has estado haciendo muchas cuentas últimamente, ¿quieres que te contrate un contador?. El problema es que, en lugar de facilitar la vida, la IA podría terminar preguntándote si estás seguro de querer borrar un archivo mientras te sugiere una suscripción a Office 365. Por ahora, el experimento quedó en el cajón, pero no sería extraño que en 2025 tengamos que pedir permiso a un chatbot para cambiar el fondo de pantalla.