Los empleados del suburbano han alzado la voz ante las condiciones térmicas en estaciones y túneles. Denuncian que el calor acumulado en cabinas de conducción y andenes supera lo soportable, afectando su salud y rendimiento. El problema se agrava en verano, donde la ventilación natural no es suficiente y los sistemas actuales no logran mitigar las altas temperaturas.
Sistemas de climatización obsoletos frente a la demanda actual 🔥
Los equipos de ventilación instalados en muchas líneas datan de décadas pasadas. Estos sistemas, diseñados para un volumen de pasajeros menor, no renuevan el aire caliente de forma eficiente. En túneles profundos, la acumulación de calor generado por frenos y motores eléctricos eleva la temperatura ambiente. Técnicamente, la solución pasaría por instalar intercambiadores de calor de mayor capacidad o sistemas de refrigeración por agua, pero las obras requieren inversiones y cortes de servicio que la empresa no ha planificado.
Solución temporal: abanicarse con el horario laboral 😅
Ante la falta de aire acondicionado, los trabajadores han desarrollado métodos caseros. Algunos llevan ventiladores USB y paños fríos, otros negocian turnos para evitar las horas pico de calor. La dirección, mientras tanto, recomienda hidratarse y usar ropa ligera. Falta poco para que alguien proponga instalar hamacas en los túneles y declarar el metro como el nuevo balneario urbano. Eso sí, con el abono transporte incluido.