La firma británica McMurtry ha revelado el Spéirling Pure, un hipercoche eléctrico monoplaza con 1.000 CV y un precio de 1,2 millones de libras. Su antecesor ya rompió récords en Goodwood, y esta versión promete más batería, mejor aerodinámica y un habitáculo menos claustrofóbico. Eso sí, la cuenta corriente del comprador debe ser tan ligera como su chasis.
Más batería y menos resistencia para un monoplaza de calle 🏎️
El Spéirling Pure hereda el sistema de ventilador de suelo del prototipo, que genera succión para pegar el coche al asfalto sin necesidad de alerones voluminosos. La batería ha crecido para ofrecer mayor autonomía, aunque en un vehículo diseñado para circuito, eso es secundario. Su peso se mantiene contenido gracias al monocasco de fibra de carbono. Con 1.000 CV en un coche de menos de una tonelada, las sensaciones deben ser similares a montar en un misil con cinturón.
El utilitario perfecto para bajar al súper... si tu súper es Mónaco 🏁
Por 1,2 millones de libras, el comprador obtiene un coche de F1 legalizable para calle, pero sin techo, sin maletero y con espacio para una sola persona. Ideal para ir a comprar el pan, siempre que el pan cueste 200 euros la barra y el trayecto incluya una curva de alta velocidad. La buena noticia es que, al ser eléctrico, el mantenimiento se reduce a cambiar neumáticos cada fin de semana. Un chollo para el 0,001% de la población.