El nuevo Mazda CX-2026 llega con una pantalla táctil de hasta 15,6 pulgadas y elimina la rueda de desplazamiento que tantas quejas acumuló. La marca responde así a años de críticas por un sistema que muchos conductores consideraban poco intuitivo. Sin embargo, esta solución trae consigo un nuevo problema: los controles de clima y asientos ahora se esconden tras varios toques en menús con iconos pequeños, lo que complica los ajustes rápidos al volante.
Pantalla gigante, pero con menús que exigen paciencia 🖥️
El sistema operativo del CX-2026 centraliza casi todas las funciones en una interfaz táctil de nueva generación. Aunque la pantalla ofrece gráficos nítidos y una respuesta rápida, las funciones básicas como la temperatura o la ventilación de los asientos requieren navegar por submenús. Para la ciudadanía, esto significa apartar la vista de la carretera durante más tiempo del deseado. Mazda ha priorizado un diseño limpio y minimalista, pero sacrifica la accesibilidad directa que antes ofrecía el mando giratorio.
Adiós rueda mágica, hola gimnasio para los dedos 🏋️
Mazda ha logrado lo que parecía imposible: que echemos de menos aquella ruedecita que tanto criticábamos. Ahora, para bajar un grado el aire acondicionado, hay que hacer un tour por la pantalla que bien podría incluir parada técnica para estirar los dedos. Eso sí, el salpicadero luce más limpio que una cocina de anuncio, aunque para ajustar los asientos calefactables necesites medio minuto y una paciencia de monje. La tecnología avanza, pero el café se enfría mientras buscas el icono correcto.