Creada por Roger Stern y George Pérez, Maxima debutó en 1989 como una guerrera alienígena de la Almerac que viajó a la Tierra buscando un compañero digno para procrear. Su fuerza y resistencia rivalizaban con las de Superman, y su carácter dominante la convirtió en una figura compleja entre los héroes. Sin embargo, tras los eventos de Crisis Infinita, su presencia en los cómics se desvaneció casi por completo.
El potencial genético de Almerac y su desuso narrativo 🧬
Maxima poseía habilidades físicas superiores gracias a la genética de su raza, incluyendo fuerza sobrehumana, vuelo y proyección de energía. Su tecnología de origen almeraciano le permitía rastrear firmas energéticas a través del cosmos. A pesar de este potencial, DC no desarrolló su trasfondo tecnológico ni exploró las implicaciones de su linaje real. Su arco quedó truncado, relegándola a cameos esporádicos sin profundidad argumental.
Buscando novio galáctico, encontró el olvido editorial 💔
Maxima llegó a la Tierra con la misión de hallar un padre para su heredero, y eligió a Superman. Pero ni siquiera el Hombre de Acero pudo salvarla de ser borrada del mapa. Ahora su legado es más triste que un Tinder intergaláctico sin matches. DC la dejó en visto, y no parece que vayan a responderle.