El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, compareció en el Senado para aclarar el caso de la exmilitante Leire Díez. Afirmó que los hechos ocurrieron fuera de su ministerio y respaldó la labor de Mercedes González, directora de la Guardia Civil. Negó tajantemente cualquier presión a la UCO para frenar investigaciones y aseguró no haber mentido sobre reuniones. El Gobierno defiende así la transparencia en las pesquisas que afectan al entorno del presidente.
Transparencia digital: cómo la UCO usa tecnología para evitar interferencias 🛡️
La Unidad Central Operativa (UCO) emplea sistemas de cifrado y blockchain para garantizar la integridad de sus pesquisas. Cada informe se registra con marcas temporales inmutables, lo que impide modificaciones posteriores sin dejar rastro. Además, los agentes utilizan plataformas de comunicación encriptadas para evitar filtraciones. Esta arquitectura tecnológica permite que cualquier intento de presión quede documentado, ofreciendo un nivel de auditoría que, según fuentes internas, hace casi imposible ocultar interferencias políticas.
Marlaska y el arte de no ver lo que pasa en su propia casa 😏
El ministro asegura que todo ocurrió fuera de su ministerio, como si los pasillos de Interior fueran una zona libre de realidad. Mientras tanto, la oposición se pregunta si su despacho tiene ventanas o es un búnker a prueba de filtraciones. Lo único claro es que, si las presiones existieron, debieron ser tan silenciosas que ni los sistemas de la UCO las captaron. O quizás es que el ministerio tiene un modo avión activado para ciertos temas.