En el vasto universo de DC Cómics, algunos héroes quedan sepultados por el olvido. Es el caso de Magnetic Kid, alias Pol Krinn, un legionario con poderes magnéticos que debutó en la década de los 80. Creado por Paul Levitz y dibujado por Steve Lightle, su historia prometía mucho, pero acabó siendo un breve destello. Hoy analizamos su trayectoria y su desaparición del mapa editorial.
El desarrollo técnico de un poder magnético limitado 🧲
A diferencia de otros mutantes magnéticos, Pol Krinn no controlaba metales de forma masiva. Su habilidad se centraba en generar campos magnéticos de alcance medio, lo que le permitía desviar proyectiles o manipular objetos ferrosos. Sin embargo, su dependencia de un cinturón tecnológico para amplificar su poder lo hacía vulnerable. En combate, su efectividad era situacional, y su falta de versatilidad lo relegó a roles de apoyo. La Legión de Superhéroes pronto contó con miembros más versátiles, y Krinn quedó como un recuerdo técnico de una era experimental.
¿El imán de los problemas? Su legado de olvido 😅
Magnetic Kid tuvo la curiosa habilidad de atraer más desgracias que metales. Su muerte en el campo de batalla fue tan rápida que los lectores apenas notaron su ausencia. Si su poder era atraer cosas, lo único que atrajo fue el olvido editorial. Vamos, que ni Magneto le hubiera dado una oportunidad en su equipo. Al final, Pol Krinn es ese compañero de trabajo que nadie recuerda hasta que alguien pregunta: y ese tipo del imán, ¿qué fue de él? Exacto.