Familiares de cinco jóvenes venezolanos presentaron una demanda contra el expresidente Nicolás Maduro en una corte de Estados Unidos. Los hechos ocurrieron entre 2017 y 2020, cuando una fuerza de élite llamada FAES ejecutó a las víctimas para reprimir la disidencia. Maduro, ya preso en Nueva York por narcotráfico, busca inmunidad. El caso abre la puerta a un posible precedente de justicia internacional. ⚖️
FAES y el uso de tecnología de vigilancia en operaciones 🛸
La Fuerza de Acciones Especiales (FAES) operó con equipos de geolocalización y sistemas de comunicación cifrados para coordinar sus acciones. Según documentos de la demanda, emplearon drones de vigilancia y software de reconocimiento facial para identificar objetivos. Estas herramientas, diseñadas para seguridad pública, fueron usadas para ejecutar operaciones extrajudiciales sin rendición de cuentas. El caso expone cómo la tecnología puede ser desviada hacia fines represivos.
Maduro pide inmunidad, pero el wifi de la cárcel no lo respalda 📡
Desde su celda en Nueva York, Maduro alega inmunidad diplomática para evitar responder por los asesinatos. Sin embargo, el juez le recordó que la inmunidad no cubre crímenes de lesa humanidad. Mientras tanto, en Venezuela, sus seguidores aseguran que es una conspiración, aunque nadie explica por qué la FAES dejó más de 300 expedientes sin resolver. Quizás debería pedir asilo en la sala de servidores.