La policía de Londres ha retirado de las calles más de 2.500 bicicletas y patinetes eléctricos ilegales durante 2026, superando las cifras del año anterior. La campaña se centra en vehículos modificados para alcanzar velocidades excesivas, vinculados directamente con delitos como robos de teléfonos. Para el ciudadano de a pie, esto se traduce en calles más seguras y menos atracos al descuido.
Pruebas portátiles para cazar motores trucados 🚔
Los agentes emplean ahora equipos de prueba portátiles que detectan en segundos si un motor eléctrico supera los límites legales de potencia y velocidad. Estos dispositivos permiten verificar en plena calle si el vehículo ha sido manipulado para alcanzar más de 25 km/h (patinetes) o 250 vatios (bicicletas). La tecnología cierra el paso a las modificaciones caseras que antes pasaban desapercibidas en controles visuales.
El truco de la pega electrónica ya no funciona ⚡
Parece que los días de comprar un patinete por internet con la etiqueta de limitado a 25 km/h y luego descubrir que vuela a 60 han terminado. Los agentes ya no se creen eso de es que el mando del turbo lo trajo un amigo. Ahora, con la prueba portátil, el único que se da un paseo es el dueño del vehículo... directo al depósito municipal. Eso sí, andando.