La serie de Apple TV+ Lisey’s Story, basada en la novela homónima de Stephen King, prometía ser un gran acierto con Julianne Moore y Clive Owen en el reparto. Sin embargo, el resultado fue un producto lento, confuso y olvidable. El principal problema: un guion excesivamente fiel al libro, que sacrificó el ritmo narrativo en pantalla para mantener cada detalle literario, sin considerar que lo que funciona en papel no siempre funciona en formato audiovisual.
El error técnico de adaptar sin traducir al lenguaje audiovisual 🎬
Desde una perspectiva de desarrollo, el fallo de Lisey’s Story radica en no aplicar una correcta transposición de medios. La narrativa literaria permite pausas, descripciones extensas y saltos temporales internos que en pantalla se traducen en escenas arrastradas y transiciones confusas. El director Pablo Larraín y el propio King como guionista ignoraron principios básicos de edición y ritmo visual. El resultado es una serie que se siente como leer un libro con los ojos vendados: mucha información, poca claridad y cero dinamismo.
El club de lectura más caro y aburrido de la historia 📖
Ver Lisey’s Story es como asistir a una reunión de un club de lectura donde el anfitrión insiste en leer cada página en voz alta sin respirar. Los actores hacen lo que pueden, pero ni Julianne Moore llorando en cámara lenta durante diez minutos logra salvar un guion que parece un manual de instrucciones mal traducido. Si quieres perder tiempo y paciencia, aquí tienes tu serie. Si no, mejor busca otra adaptación de King que no te haga querer devolver el Apple TV+ a la caja.