El kernel Linux 7.3 trae una novedad que hará sonreír a los usuarios de hardware modesto. Su planificador incorpora un sistema llamado flatten the pick, diseñado para reducir retrasos y mejorar la fluidez en juegos. Esto significa que equipos con varios años a sus espaldas podrán ejecutar títulos con menos tirones, aprovechando mejor los recursos disponibles sin necesidad de cambiar de máquina.
Cómo funciona flatten the pick en el planificador del kernel 🧠
La técnica flatten the pick optimiza la forma en que el planificador asigna tiempo de CPU a los procesos. En lugar de alternar tareas de forma genérica, prioriza las que requieren respuesta inmediata, como los hilos de un juego, sobre procesos de fondo menos urgentes. Esto reduce la latencia en momentos críticos y evita microcortes que arruinan la experiencia. Es un ajuste fino del scheduler que no requiere configuraciones complejas ni hardware nuevo, solo actualizar el kernel para notar la diferencia en equipos con CPUs de baja frecuencia o núcleos limitados.
Tu Athlon 64 ya no tendrá excusa para negarse a jugar 🎮
Por fin los desarrolladores del kernel se acordaron de los que aún arrastramos un PC de 2012. Con este parche, igual hasta el ventilador de la torre deja de sonar como un helicóptero al arrancar un juego. Claro, no esperes correr el último triple A a 4K, pero al menos podrás fingir que tu viejo portátil sigue vivo para echarse unas partidas sin que el escritorio se congele. Una actualización que sabe a victoria pírrica, pero victoria al fin.