El motor NTT Engine de TT Games no solo mueve Lego Star Wars: The Skywalker Saga, sino que se encarga de que cada ladrillo luzca como si acabara de salir de la caja... o de una batalla en Tatooine. El equipo ha desarrollado un sistema que acumula dinámicamente suciedad, arena y nieve en las piezas. Es decir, han invertido meses de trabajo para que un bloque de plástico amarillo parezca polvoriento. Todo un logro técnico para simular el desgaste de juguetes que nunca se rompen.
NTT Engine: Cómo renderizar el plástico con física real 🧱
El NTT Engine, propietario de TT Games, utiliza un renderizado fotorrealista de texturas de plástico de Lego. Para ello, combinan reflejos PBR y oclusión ambiental, lo que permite que cada pieza refleje la luz como si fuera un bloque real. Los artistas modelan en Autodesk Maya y texturizan en Adobe Substance Painter, aplicando mapas de rugosidad y desgaste. El resultado es un acabado que parece más real que el plástico de tus zapatos. La acumulación de suciedad se calcula en tiempo real según el entorno, así que un droide en Jakku terminará más mugriento que tu consola sin limpiar.
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Lo curioso es que todo este realismo en la suciedad contrasta con la física de Lego: las piezas no se rompen, los personajes no sangran y los sables láser suenan como si los hubiera fabricado un niño de seis años. Pero oye, que un stormtrooper tenga barro en el casco es esencial para la inmersión. Mientras tanto, los fans se preguntan si en el próximo parche añadirán una esponja para limpiar la nave de Han Solo. Total, ya que han hecho un motor para ensuciar, que lo aprovechen.