Una reforma rutinaria en una casa de Mérida ha revelado un vestigio inesperado: una necrópolis cristiana del siglo VI. Entre los restos, los arqueólogos encontraron una lápida de mármol casi intacta de Pascentia, una niña de diez años fallecida el 18 de mayo del año 519. El hallazgo destaca por la rareza de contar con la fecha exacta de su muerte, mostrando cómo el pasado puede emerger en obras cotidianas.
Técnicas de excavación en entornos urbanos reducidos 🏛️
El hallazgo se produjo al retirar el suelo de una vivienda en el casco antiguo. Los arqueólogos aplicaron metodología de excavación de urgencia, usando catas manuales y registro estratigráfico detallado para no dañar estructuras subyacentes. La lápida, de mármol local, presentaba una inscripción funeraria en latín con caracteres caligráficos propios de la época visigoda. El proceso requirió coordinación con los propietarios para compatibilizar la obra con la preservación del sitio.
Pascentia: la niña que volvió a clase 1.500 años después 👧
Resulta que Pascentia llevaba más de un milenio y medio sin dar señales de vida, hasta que unos obreros con martillo neumático decidieron que era momento de presentarla de nuevo. Ahora su lápida es más famosa que cualquier influencer local, y su epitafio compite en atención con las obras de la calle. La pobre niña solo quería descansar en paz, pero el mercado inmobiliario de Mérida tenía otros planes para su último hogar.