La NASA ha diseñado una misión de rescate espacial low cost. El telescopio Swift, que estudia explosiones cósmicas y la creación de elementos como el oro, está en peligro por la intensa actividad solar. Para evitar su pérdida, enviarán un robot llamado LINK montado en un cohete lanzado desde un avión. El coste de 30 millones de dólares es una fracción de lo que costaría construir un nuevo observatorio.
Un rescate orbital con ingeniería de precisión 🛰️
El plan es atrevido pero calculado. El robot LINK será lanzado desde un avión en vuelo, usando un cohete Pegasus para alcanzar la órbita del Swift. Una vez allí, se acoplará al telescopio para corregir su trayectoria y evitar que se desintegre en la atmósfera. Esta maniobra evita tener que fabricar un telescopio nuevo, ahorrando millones en presupuesto público. La tecnología de acoplamiento autónomo es clave para el éxito de la operación.
El rescate más barato de la historia espacial 💰
Resulta que salvar un telescopio cuesta menos que comprar un coche de lujo para cada científico de la NASA. Por 30 millones, no solo evitan un desastre astronómico, sino que además se aseguran de que Swift siga cazando explosiones que, quién sabe, quizás expliquen por qué tu anillo de bodas vale lo que vale. Todo sea por no tener que pedir más dinero al Congreso.