Tony Stark abre una escuela para jóvenes inventores en el cómic Iron Man #7, motivado por la pérdida de un aprendiz. Reúne a un grupo de genios sin experiencia, quienes diseñan una máquina para limpiar campos de batalla. El proyecto promete soluciones rápidas, pero su inestabilidad genera dudas entre la ciudadanía sobre la seguridad de las ideas de Stark.
Ingeniería temprana: el dilema de la máquina limpiadora ⚙️
El equipo construye un dispositivo capaz de desactivar explosivos y remover escombros en zonas de conflicto. Sin embargo, el diseño presenta fallos críticos: la energía acumulada puede descontrolarse y causar destrucción masiva. Stark prioriza la velocidad de desarrollo sobre las pruebas de seguridad. Para estabilizar el prototipo, War Machine interviene con ajustes en los sistemas de contención, evitando un desastre durante la primera prueba en campo.
Stark hace escuela: aprendices, explosiones y un rescate de último minuto 💥
La escuela de Stark demuestra que juntar genios adolescentes con piezas de repuesto es receta para el caos. La máquina casi convierte un campo de batalla en un cráter, pero Rhodey llegó justo a tiempo para apagar el incendio. Al final, los chicos aprendieron que inventar es divertido, pero tener a un adulto con armadura al lado ayuda a no volar todo por los aires.