Un estudio de la Universidad de Ámsterdam ha analizado la física detrás de las heces en espiral, similares al famoso emoji de popó. Los investigadores descubrieron que incluso gusanos marinos pueden defecar hacia arriba y formar esas espirales, lo que demuestra cómo la gravedad y la viscosidad moldean las deposiciones. Para el ciudadano común, este hallazgo no tiene un impacto directo en la vida diaria, pero sí explica uno de los aspectos más curiosos de la naturaleza.
Cómo la física computacional modela la dinámica de fluidos fecales 💩
El equipo utilizó simulaciones por ordenador para recrear las condiciones de fluidos no newtonianos, donde la viscosidad cambia con la fuerza aplicada. Los modelos matemáticos mostraron que la forma en espiral surge cuando un material viscoso es extruido a través de un orificio y luego se enfría o solidifica parcialmente. La gravedad terrestre influye en la caída, pero la cohesión interna del material permite que la espiral se mantenga estable, incluso en condiciones de baja gravedad como las simuladas para los gusanos marinos.
La próxima vez que veas el emoji, recuerda que es pura ciencia 🔬
Así que ya lo sabes. Cuando uses el emoji de popó en tus grupos de WhatsApp, no solo estás enviando un símbolo de humor escatológico. Estás invocando complejas leyes de la reología y la dinámica de fluidos. Quizás ahora puedas explicar con orgullo a tus amigos que esa forma tan familiar es el resultado de un delicado equilibrio entre la viscosidad y la gravedad. O puedes no hacerlo y seguir usándolo como siempre. La ciencia no juzga.