Netflix ha anunciado el estreno para el 9 de julio de una nueva versión de La Casa en la Pradera. La serie mantiene el núcleo familiar de los Ingalls en el siglo XIX, pero introduce una novedad significativa: la perspectiva de una familia nativa Osage. Para el público, esto representa una oportunidad de revivir la nostalgia con un enfoque más inclusivo, actualizando el clásico para nuevas audiencias.
El CGI aplicado a la pradera y la posproducción digital 🎬
El desarrollo técnico de esta producción ha requerido un uso intensivo de efectos visuales para recrear la frontera americana. El equipo de posproducción ha combinado escenarios reales con fondos generados por ordenador para ampliar los paisajes sin depender de localizaciones históricas. Además, se ha utilizado un software de corrección de color específico para diferenciar las secuencias diurnas de las nocturnas, buscando un realismo visual que no desentone con el tono familiar de la serie.
Ahora los Osage también tienen que aguantar a Nellie 😅
La gran pregunta es si los espectadores perdonarán que los nuevos personajes nativos no tengan que construir su propia casa con troncos. Mientras los Ingalls sudaban la gota gorda para sobrevivir, los Osage llegan con un conocimiento del terreno que les ahorra varios episodios de dramas agrícolas. Eso sí, todos compartirán el mismo infierno: tener que soportar a Nellie Oleson, ahora con comentarios políticamente incorrectos sobre plumas y tipis.