La selección inglesa evitó un desastre mayúsculo en el Mundial al remontar un 0-1 frente a RD del Congo. Con dos tantos de Harry Kane en los minutos finales, el equipo de Thomas Tuchel selló su pase a octavos de final. Un partido que empezó con un gol en contra en el minuto 7 y que mantuvo en vilo a toda una afición hasta el pitido final.
El VAR y el análisis táctico: claves del milagro inglés ⚽
La tecnología de videoarbitraje fue decisiva para validar el segundo gol de Kane, tras una revisión de fuera de juego milimétrica. Desde el punto de vista táctico, Tuchel ajustó el mediocampo en el descanso, sacrificando un extremo para ganar presencia en el área rival. Los datos de posesión muestran un 68% para Inglaterra, pero la efectividad llegó tarde, cuando la desesperación ya se había instalado en el banquillo.
Inglaterra gana, pero la afición ya pide el carnet de socio del cardiólogo ❤️🩹
Ver a Inglaterra perder contra una selección que hasta hace poco buscaba en un mapa dónde está no es algo que los hinchas olviden fácilmente. Kane apareció cuando el reloj marcaba tiempo de descuento y la gente ya estaba calculando el precio del vuelo de vuelta a Londres. Menos mal que el VAR no revisa los infartos que provoca el equipo. Próximo partido: aseguren sus desfibriladores.