El nuevo título de Ghost Story Games, Judas, se muestra como un espectáculo visual construido sobre Unreal Engine 5. Su estética ciberpunk y retro-futurista se apoya en efectos de partículas volumétricas masivas y una iluminación de neón que se filtra a través de atmósferas densas. El resultado es un mundo opresivo pero visualmente cautivador.
El tridente técnico: Maya, Houdini y Substance Painter 🛠️
Para lograr este aspecto, el equipo combinó tres herramientas clave. Autodesk Maya se usó para el modelado de escenarios y personajes, mientras que SideFX Houdini generó los sistemas de partículas y la simulación dinámica del humo. Adobe Substance Painter aplicó los acabados metálicos y desgastados a las texturas. La clave está en cómo la iluminación dinámica de Unreal Engine 5 interactúa con estos elementos, creando reflejos y sombras que varían en tiempo real.
Porque nada dice revolución como un humo que te sigue a todas partes 💨
Por supuesto, tener un humo volumétrico tan denso que apenas ves a tres metros tiene sus ventajas narrativas: oculta los enemigos y justifica que el protagonista vaya tropezando con cada esquina. Es como jugar en una discoteca de los 80 donde el extintor se ha estropeado. Eso sí, si el framerate empieza a caer, ya sabes a quién echarle la culpa: a ese humo tan fotogénico que no se cansa de bailar.