Al menos 20 personas resultaron heridas, seis de gravedad, tras un incendio en un oleoducto de una refinería en Haldia, este de India. El fuego, ya controlado, ocurrió cerca de un punto donde se robaba combustible con frecuencia. Para la ciudadanía, esto significa que la manipulación ilegal de estas instalaciones representa un grave peligro para la seguridad de las comunidades locales.
La tecnología de detección de fugas podría prevenir estos siniestros 🔥
Los oleoductos modernos cuentan con sistemas de monitoreo por presión y sensores de flujo que alertan sobre pérdidas no autorizadas. Sin embargo, en zonas de robo frecuente, los delincuentes instalan válvulas ilegales que evaden estos controles. La refinería de Haldia debería implementar sensores acústicos y drones con cámaras térmicas para identificar manipulaciones antes de que ocurran explosiones. La inversión en estas tecnologías es menor que el costo de un accidente con víctimas.
Robar combustible: el pasatiempo que te deja al borde del horno crematorio 💀
Al parecer, algunos creen que perforar un oleoducto para llevarse unos litros de gasolina es como abrir una lata de atún. Lástima que el atún no suela explotar en llamas. Veinte heridos después, la empresa recuerda que manipular petróleo sin conocimientos es una idea tan brillante como encender un mechero en una gasolinera. Quizá el próximo cartel de advertencia incluya un dibujo de un señor carbonizado para que quede más claro.