El nuevo Horipad Turbo llega como una alternativa económica al mando oficial de Nintendo Switch 2. Su principal gancho es el precio reducido y la promesa de palancas antideriva con mayor durabilidad. Incluye botones turbo y gatillos traseros reasignables, lo que suena bien sobre el papel. Sin embargo, no todo es color de rosa: la batería ofrece poca autonomía, los gatillos y el pad direccional tienen una respuesta esponjosa, y el mando no funciona en PC. Para el ciudadano de a pie, es una opción válida para jugar en casa, pero con sacrificios notables en comodidad y usos múltiples.
Análisis técnico: durabilidad contra ergonomía recortada 🎮
El Horipad Turbo apuesta por la resistencia de sus sticks analógicos, utilizando un diseño que teóricamente elimina el desgaste por fricción que causa el temido drift. Esto es un punto a favor para quienes buscan un mando que aguante largas sesiones. No obstante, la decisión de recortar la calidad de los gatillos y el pad direccional resulta cuestionable. Ambos componentes ofrecen una sensación blanda y falta de precisión, especialmente molesta en juegos de conducción o plataformas que requieren entradas rápidas. La falta de compatibilidad con PC también limita su utilidad, dejándolo como un periférico exclusivo para la consola de Nintendo con una autonomía que obliga a cargarlo con frecuencia.
El mando que te pide que no juegues en el ordenador 🔌
Este Horipad parece tener una relación complicada con los ordenadores. No es que no funcione en PC, es que directamente se niega a hacerlo, como si tuviera una alianza secreta con Nintendo para mantenerte atado al sofá. Y oye, si decides usarlo en tu Switch 2, prepárate para una experiencia de conducción donde los gatillos se sienten como pisar un bizcocho. Lo mejor es que, mientras buscas el cargador por tercera vez en la tarde, puedes consolarte pensando que al menos tus sticks no van a fallar. Eso sí, no se te ocurra jugar al nuevo Mario Kart, porque entre la batería y los gatillos blandos, vas a echar de menos el mando oficial más rápido de lo que tardas en decir drift.