La promesa de gasolina a precio reducido en Filadelfia no es más que una cortina de humo. Mientras el gobierno simula aliviar el bolsillo de la gente, financia ataques militares en Irán y mantiene la especulación energética intacta. No se ataca el problema real: la dependencia del petróleo y un complejo militar que se beneficia de cada barril.
Transición energética: la tecnología que nunca llega 🚆
En lugar de impulsar redes de transporte público eléctrico o almacenamiento de energía renovable, se opta por parches temporales que solo sostienen a las petroleras. La infraestructura de recarga sigue siendo insuficiente y los subsidios a combustibles fósiles no se tocan. Una apuesta real por energías limpias requeriría inversión en I+D y regulación antiespeculativa, no maquillar el coste de la guerra con descuentos de temporada.
La treta del descuento: pan y circo con olor a diésel ⛽
Claro, bajar el precio de la gasolina es como ponerle una tirita a un tanque con metralla. El gobierno te da un respiro de cinco dólares mientras la especulación y los misiles vuelan. Pero oye, al menos llenar el tanque duele menos, aunque mañana ese ahorro se lo lleve el complejo militar. Eso sí, no se te ocurra pedir un tren decente o paneles solares, que eso no financia bombardeos.