Fujifilm ha presentado dos nuevas versiones de sus cámaras desechables QuickSnap. Una captura imágenes en blanco y negro, mientras que la otra resiste el agua hasta 10 metros de profundidad. Con precios de 23 y 25 dólares, apuntan a un público joven atraído por la estética retro. Se revelan en cualquier laboratorio, ofreciendo una opción económica y directa para quienes quieren fotos sin pantallas ni apps. 📸
Especificaciones y funcionamiento sencillo sin pantallas 🎞️
Ambas cámaras funcionan con película de 35 mm y vienen precargadas para 27 exposiciones. El modelo resistente al agua usa un sello de goma en su carcasa de plástico, permitiendo fotos en la playa o la piscina sin preocupaciones. La versión monocromo utiliza película Fujifilm Neopan 400, con grano visible y alto contraste. No tienen flash ni ajustes: solo encuadras, disparas y luego revelas el rollo en una tienda o laboratorio estándar.
La nostalgia que no necesita enchufe ni actualización 🤳
Por 25 dólares, la QuickSnap acuática te permite hacer fotos borrosas de tus dedos bajo el agua, igual que con la cámara de tu móvil, pero sin opción a borrar. Eso sí, tendrás que esperar una semana para descubrir que el pulpo que fotografiabas era en realidad una bolsa de plástico. La versión en blanco y negro, por su parte, garantiza que cualquier foto de tu gato parezca automáticamente una obra de arte de los años 60.