El estudio Framestore, conocido por su trabajo en grandes producciones, ha sido el responsable de los efectos visuales de la película Apex. Su labor se centró en recrear digitalmente escenarios de montaña y tormentas de nieve. Para el espectador, esto se traduce en imágenes de escalada con un alto nivel de realismo, lo que eleva la experiencia de entretenimiento tanto en salas de cine como en plataformas de streaming. La meta era simple: hacer más creíbles y emocionantes las escenas de supervivencia.
Cómo se construyen tormentas digitales ❄️
Para lograr ese realismo, el equipo de Framestore combinó simulaciones físicas de partículas de nieve con modelos 3D de formaciones rocosas. Se utilizaron datos de referencia de expediciones reales para ajustar la iluminación y el comportamiento del viento. Cada copo de nieve en pantalla responde a variables como la gravedad y la turbulencia. El resultado son paisajes que, aunque generados por ordenador, imitan las condiciones extremas de una cima real. No es magia, es matemática aplicada al entretenimiento.
Y pensar que antes usaban cartón piedra 🎬
Ahora, con esta tecnología, el público puede sentir el frío sin tener que ponerse un abrigo. Mientras los actores sudaban bajo focos en un plató con pantalla verde, Framestore les regalaba una tormenta ártica. Si alguien se queja de que el viento no se ve real, que recuerde: en el cine de los 80, la nieve era maicena y ventiladores. Al menos aquí, los aludes digitales no obligan a limpiar el suelo del estudio.