El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha puesto sobre la mesa un asunto que afecta a 1.160.000 personas cada día. Con un coste superior a 30.000 millones de euros, el absentismo laboral es, según sus palabras, un cáncer que lastra la economía. Pero su propuesta de que un trabajador no cobre igual estando de baja que trabajando ha encendido las alarmas. ¿Estamos ante un recorte de derechos o una cruzada contra el fraude? La respuesta define el futuro de millones de asalariados.
Cómo la tecnología puede detectar el fraude sin recortar derechos 🤖
Mientras el debate político se centra en penalizar al trabajador, el desarrollo de sistemas de análisis de datos y algoritmos de inteligencia artificial ofrece una vía más precisa. Plataformas que cruzan historiales médicos, patrones de bajas y datos de actividad empresarial pueden identificar anomalías sin necesidad de cambiar las reglas del juego. Por ejemplo, un sistema que detecte que una misma persona acumula bajas los lunes de forma recurrente o que un médico prescribe el triple de reposos que la media. La tecnología permite apuntar al fraude real, no al enfermo.
La baja laboral que te paga Netflix y la siesta 😴
La propuesta de Feijóo suena bien hasta que te toca. Porque resulta que el mismo sistema que ahora se quiere reformar es el que permite a ciertos empleados teletrabajar desde la cama viendo series, mientras que otros se rompen la espalda y cobran lo mismo. Si encima le sumamos que el 80% de las bajas son por ansiedad o lumbalgia, el debate se convierte en un chiste: nadie sabe si el que falta está realmente malo o simplemente ha descubierto que el sofá paga igual que la oficina. Menos mal que el cáncer es solo una metáfora.