El Parque Natural Fanes-Senes-Braies, en el corazón de los Dolomitas y hogar del popular Lago di Braies, impulsa un cambio hacia un turismo más sostenible. La masificación ha llevado a las autoridades a promover un modelo de visita responsable. San Vigilio de Marebbe ya ha recibido una certificación internacional por su gestión, demostrando que es posible equilibrar la afluencia de viajeros con la protección del paisaje y el fomento de la economía local.
Tecnología para controlar el flujo de visitantes 🏔️
La gestión de la afluencia se apoya en sistemas de monitorización digital y reservas online obligatorias para acceder al lago en horas punta. Sensores miden el tráfico peatonal y vehicular, mientras que aplicaciones móviles ofrecen rutas alternativas en tiempo real. Se fomenta el uso de transporte público eléctrico y bicicletas, reduciendo la huella de carbono. El objetivo es dispersar a los turistas por la red de senderos menos transitados, evitando colapsos y preservando el ecosistema.
La selfie perfecta ahora incluye una cola virtual 📱
Por fin, hacerse la foto de rigor junto al Lago di Braies ya no es solo cuestión de madrugar, sino de tener suerte en el sorteo de la reserva. Pronto veremos a la gente haciendo cola no en la orilla, sino en una app, con el móvil pegado a la nariz mientras esperan su turno. Al menos, mientras esperan, pueden leer las normas del parque. Turismo slow, pero con el pulgar acelerado en la pantalla.