Una deflagración violenta sacudió una planta procesadora cuando una chispa de electricidad estática encendió polvo de harina de pescado en una línea de soplado neumático. El incidente, ocurrido en un silo de almacenamiento, demuestra el riesgo latente de atmósferas explosivas en la industria. Para reconstruir la dinámica del evento se emplearon FARO Scene, para el escaneo láser 3D de los restos, y FLACS, para la simulación computacional de la propagación de la onda de presión y la llama.
Reconstrucción forense con FARO Scene y FLACS 🔍
El equipo de investigación utilizó FARO Scene para registrar la geometría deformada del silo y la línea neumática con precisión milimétrica. Los datos de nube de puntos se importaron a FLACS, software de dinámica de fluidos computacional especializado en explosiones. Se modeló la ignición de una nube de polvo con una concentración de 500 g/m³. Los resultados mostraron una sobrepresión máxima de 0.8 bar y una llama que alcanzó 120 m/s, coherente con los daños observados. La chispa estática se originó por falta de conexión a tierra en un tramo de tubería de PVC.
El polvo que baila y luego explota 💥
La harina de pescado, ese polvo que huele a puerto y a comida de gato, decidió un día demostrar que también sabe hacer fuegos artificiales. Una chispa estática, más discreta que un suspiro, fue la invitada no deseada. Ahora los ingenieros revisan cada abrazadera metálica mientras el polvo, en su silencio, sigue esperando la próxima oportunidad para montar un espectáculo pirotécnico.