Una deflagración violenta sacudió las instalaciones cuando una chispa de electricidad estática encendió el polvo de azufre acumulado en la válvula rotativa de descarga del silo. El incidente, modelado con FARO Scene y FLACS, reveló fallos críticos en la gestión de atmósferas explosivas. El análisis del pipeline 3D muestra cómo una pequeña descarga desencadenó una reacción en cadena que sobrepasó los sistemas de seguridad.
Reconstrucción 3D del evento con FARO Scene y FLACS 💥
El escaneo láser con FARO Scene capturó la geometría del silo y la válvula, mientras FLACS simuló la dispersión del polvo y la ignición. Los resultados indican que la acumulación de carga estática en la válvula rotativa, sin conexión a tierra adecuada, generó una chispa de 0.5 mJ. La nube de azufre, con concentración entre 35 y 50 g/m³, deflagró en 15 milisegundos. Las sobrepresiones alcanzaron 2.8 bares, deformando el silo y destruyendo el sistema de descarga.
El polvo fino: el enemigo que no ves hasta que explota ⚠️
El azufre en polvo tiene la cortesía de avisarte cuando está presente: te mancha la ropa, irrita la garganta y, si le das la oportunidad, te vuela el tejado. La válvula rotativa, esa pieza que nadie revisa hasta que falla, acumuló estática como un adolescente acumula excusas. Lo curioso es que el protocolo de puesta a tierra existía, pero alguien decidió que conectar un cable sobraba. Ahora el silo tiene una nueva ventilación forzada, cortesía de la deflagración.