Disney ha recibido críticas por la similitud facial entre sus personajes femeninos principales en 3D, como Elsa y Asha. La falta de variedad en proporciones contrasta con la diversidad visual de los clásicos dibujados a mano. Para el público, esta repetición afecta la creatividad esperada de la marca y resta magia a las historias familiares.
El modelado 3D y la plantilla facial genérica 🎭
El uso de software de modelado 3D como Maya o Blender permite reutilizar bases de mallas faciales para agilizar la producción. Disney aplica proporciones estandarizadas: ojos grandes, nariz pequeña y mandíbula suave. Esto reduce costos y tiempos de renderizado, pero genera rostros intercambiables. Mientras que en la animación tradicional cada trazo era único, la tecnología actual prioriza la eficiencia sobre la singularidad del diseño.
El catálogo de IKEA de princesas Disney 🏰
Parece que Disney encontró un molde único para sus heroínas y solo cambia el color de pelo y la ropa. Es como si en el departamento de arte hubiera un cartel que dice: Elija su base de rostro, añada peinado y listo. La próxima princesa será Elsa con coletas o Asha con rastas. Al menos en los clásicos sabías que Blancanieves no se parecía a la Bella Durmiente.