Un físico plantea que el tiempo no es una dimensión real, sino el resultado de un proceso computacional. El universo funcionaría como un ordenador titánico que calcula su estado siguiente a cada instante. Esto explicaría por qué solo avanzamos hacia adelante y no podemos predecir el futuro con certeza. Para el ciudadano de a pie, esto no altera su rutina, pero sugiere que nuestra percepción temporal podría ser una ilusión generada por cálculos cósmicos.
El universo como procesador: cada instante es un cálculo 🖥️
La propuesta se basa en la teoría de la información y la física cuántica. Si el universo opera como un autómata celular, cada partícula y campo sería un dato en una matriz de estados. El tiempo, entonces, sería el resultado de ejecutar un algoritmo que actualiza todos estos datos de forma sincronizada. Esto implicaría que el presente es el producto de un cómputo del pasado, y el futuro no está escrito hasta que se calcula. La flecha del tiempo sería una consecuencia de la irreversibilidad de estos procesos, no una propiedad fundamental del cosmos.
El tiempo es una ilusión, pero el lunes sigue siendo lunes ⏰
Que el tiempo sea un cálculo no significa que puedas llegar tarde argumentando que es solo una ilusión cósmica. Tu jefe probablemente no aceptará un el universo no ha terminado de procesar mi llegada como excusa. La realidad es que, aunque los físicos discutan si el tiempo es real o un algoritmo, el café se enfría, las entregas se acumulan y el fin de semana no llega más rápido por mucho que el cosmos esté haciendo cálculos. Al final, la teoría es fascinante, pero el reloj biológico sigue su curso.