El Ayuntamiento de Palma ha aprobado un nuevo contrato de mantenimiento para el histórico reloj de Cort, una pieza del siglo XIV trasladada al edificio consistorial en 1848. La concesión cubre desde octubre de 2026 hasta octubre de 2031, asegurando su funcionamiento diario y evitando averías que alteren la rutina en el centro de la ciudad. Un símbolo patrimonial clave que seguirá marcando las horas y eventos importantes de Palma.
Mecánica de precisión y conservación programada ⚙️
El nuevo contrato incluye revisiones periódicas de la maquinaria original, lubricación de engranajes y ajuste de la esfera para mantener la sincronización exacta. Los técnicos aplicarán protocolos específicos para prevenir el desgaste de piezas metálicas, muchas de ellas forjadas a mano. También se monitorizará la estructura de madera que soporta el mecanismo, evitando vibraciones que afecten a la precisión. Un trabajo minucioso que garantiza que el reloj no falle ni en los días de más afluencia turística.
Ni un minuto de silencio (salvo que toque siesta) 😅
Con este contrato, los palmesanos pueden dormir tranquilos: el reloj no se parará justo cuando uno llega tarde al trabajo. Eso sí, si alguna pieza se atasca, los técnicos tendrán cinco años para encontrar al fontanero de guardia que sepa de relojes del siglo XIV. Mientras, las campanadas seguirán sonando, aunque algunos vecinos ya piden que, de paso, arreglen también la hora del cambio de semáforo. Ironías del tiempo.