El Museo del Prado exhibe por primera vez el cuadro La procesión de gigantes en Bruselas el 31 de mayo de 1615, adquirido por el Ministerio de Cultura en 2024. La obra del flamenco David Noveliers retrata una celebración callejera del siglo XVII y se suma a otras tres de la misma serie ya en el museo. La compra pública permite el acceso gratuito a una escena costumbrista de gran valor documental, enriqueciendo el patrimonio cultural compartido.
La tecnología al servicio de la conservación del lienzo 🖼️
Antes de su exhibición, el cuadro fue sometido a un proceso de restauración que incluyó análisis con reflectografía infrarroja y radiografía digital. Estas técnicas permitieron detectar capas de repintes antiguos y evaluar el estado del soporte de madera. Se aplicó una limpieza controlada con láser de baja potencia para eliminar barnices oxidados sin dañar la pintura original. El resultado es una obra que recupera su viveza cromática y permite apreciar detalles de la vestimenta y los gestos de los gigantes.
Gigantes, pero no en el sentido moderno del término 🤡
La obra muestra figuras de más de cuatro metros desfilando por Bruselas, algo que hoy veríamos con normalidad en un desfile de globos de superhéroes. Pero en 1615, esos gigantes de cartón piedra causaban tanto asombro como una pantalla de 80 pulgadas en una tienda de muebles. Al menos ahora, verlos no cuesta entrada, y nadie te ofrece una suscripción para acceder al cuadro. Un lujo que ni los gigantes del siglo XVII podían imaginar.