Entre los superhéroes que alguna vez pisaron las páginas de DC, pocos son tan desconocidos como Karma, un personaje creado por Paul Kupperberg e ilustrado por Steve Lightle. Su vínculo con Wayne Enterprises no le garantizó fama; apareció brevemente en los 80 y luego desapareció del mapa editorial. Hoy, solo los coleccionistas más acérrimos recuerdan su existencia.
Tecnología y desarrollo: el diseño fallido de un héroe corporativo 🦾
Karma operaba con un traje tecnológico financiado por Wayne Enterprises, pero su diseño resultaba poco práctico. Las ilustraciones de Lightle mostraban un atuendo rígido y con pocas articulaciones, ideal para estatuas, no para combate. Además, sus habilidades psiónicas, supuestamente potenciadas por la empresa, nunca se explicaron con claridad. Era un producto incompleto, lanzado sin pruebas de campo ni manual de instrucciones.
Karma: el superhéroe que nadie pidió ni recuerda 🕸️
Lo curioso es que Karma no murió en batalla ni en un evento cósmico; simplemente dejaron de dibujarlo. Quizás los editores notaron que un héroe llamado Karma, trabajando para una megacorporación, era una contradicción andante. O tal vez el departamento de márketing decidió que el público no necesitaba un justiciero con nombre de concepto filosófico hindú. El olvido, a veces, es su propio superpoder.