El Museo de las Cortes ha reabierto todas sus salas tras una renovación que integra reproducciones tridimensionales de objetos históricos. Esta actualización permite a los visitantes observar detalles y texturas que antes quedaban ocultos tras el cristal. La entrada gratuita y el enfoque interactivo convierten la visita en una opción atractiva para familias que buscan aprender historia de forma directa y visual.
Tecnología digital para acercar el patrimonio 🖥️
Las nuevas reproducciones en 3D se basan en escaneos de alta precisión de las piezas originales. El proceso implica fotogrametría y modelado digital para replicar cada relieve y desgaste del material. Estas copias, fabricadas con resina y pintadas a mano, se colocan sin vitrinas, permitiendo un contacto visual sin barreras. La iluminación LED dirigida resalta los detalles, y paneles táctiles complementan la información histórica de cada objeto.
Ahora puedes ver el botón del chaleco de 1812 sin esforzar la vista 🔍
Antes, para apreciar los grabados de las actas, había que pegar la nariz al cristal y rezar porque el guardia no mirara. Ahora, con las réplicas en 3D, hasta puedes distinguir la suciedad acumulada en los pliegues de la casaca de un diputado. Lo único malo es que los niños querrán tocar todo, así que prepárate para repetir eso de no se toca, se mira más veces que en una tienda de porcelana.