El ejército español mantiene en servicio el Leopard 2E, un carro de combate fabricado en Sevilla. Con 63 toneladas de peso y un cañón de 120 mm, este blindado se despliega en misiones de la OTAN como la de Letonia. Su mantenimiento y modernización suponen una parte significativa del presupuesto de defensa, un gasto que la ciudadanía financia para asegurar el cumplimiento de compromisos internacionales.
Desarrollo técnico: cañón liso y blindaje modular 🛡️
El Leopard 2E monta un cañón de ánima lisa de 120 mm con capacidad para disparar munición perforante de energía cinética. Su blindaje compuesto, de diseño modular, se puede sustituir en talleres de la base de Sevilla. El sistema de control de tiro incluye un telémetro láser y una cámara térmica para el artillero. La transmisión automática y la suspensión de barra de torsión permiten una velocidad de 70 km/h en carretera, aunque el consumo de combustible es alto.
El vecino que aparca un tanque en la calle 😅
Imagina que tu vecino se compra un Leopard 2E para ir a comprar el pan. Dice que es por seguridad, pero el problema es que no cabe en el garaje y gasta más gasolina que un camión de mudanzas. Además, cuando lo enciende a las siete de la mañana, tiemblan las persianas. El ejército español hace lo mismo: gasta un dineral en un blindado que apenas usa, pero al menos en las cenas con la OTAN queda como el que tiene el coche más grande del barrio.