Desde el 1 de julio, la Unión Europea ha puesto fin a la exención de aranceles para compras inferiores a 150 euros. Esto significa que cada paquete de plataformas como SHEIN, Temu o AliExpress pagará un impuesto fijo de 3 euros. La medida busca frenar la entrada masiva de productos baratos desde China y proteger al comercio local, aunque para el consumidor supone un encarecimiento directo de sus pedidos de ropa, gadgets y artículos pequeños.
Cómo el nuevo arancel desafía la logística del comercio electrónico 📦
La eliminación del umbral de minimis obliga a los marketplaces a recalcular sus modelos de negocio. Hasta ahora, el envío de paquetes de bajo valor se apoyaba en una logística ultrarrápida y centralizada desde almacenes chinos para sortear aduanas. Con la nueva tasa fija de 3 euros, el coste logístico por unidad se dispara, afectando especialmente a productos de menos de 10 euros. Las empresas deberán optimizar el agrupamiento de pedidos o trasladar parte de su almacenaje a la UE para reducir el impacto del impuesto.
La venganza del comercio local: ahora el chollo sale más caro que el café ☕
Total, que el carrito de 5 euros de Temu ahora te sale por 8. La UE ha decidido que comprar un collar de perlas de plástico o un cargador genérico desde China debe ser un acto de fe fiscal. Los vecinos de toda la vida, que venden camisetas a 20 euros, celebran mientras se preguntan si el cliente que ahorraba 15 euros volverá a la tienda de la esquina. Ironías del destino: el mismo bloque que promueve la digitalización ahora pone un peaje a los envíos exprés de baratijas.