El pasado mes, una draga de succión sufrió la rotura del eje del impulsor tras impactar contra un bloque de roca sumergido no detectado. El incidente detuvo la operación de dragado durante varios días. Para analizar las causas y planificar la reparación, el equipo técnico recurrió a un pipeline 3D específico. Se empleó PolyWorks para el escaneo y la ingeniería inversa de las piezas dañadas, y ANSYS Fluent para simular el flujo de la mezcla agua-sedimento y las tensiones en el nuevo diseño del eje.
Pipeline 3D: De la nube de puntos a la simulación de fluidos 🛠️
El proceso comenzó con el escaneo láser de la carcasa del impulsor y el eje fracturado usando PolyWorks. Con los datos de la nube de puntos, se generó un modelo CAD de la geometría real. Este modelo se importó a ANSYS Fluent para realizar un análisis de dinámica de fluidos computacional. La simulación evaluó el patrón de flujo y las cargas hidráulicas sobre el impulsor. Los resultados indicaron que el impacto generó una sobrecarga puntual que superó el límite de fatiga del acero, iniciando la fisura en el cuello del eje.
La roca que lo petó todo (literalmente) 🪨
Lo más curioso del caso es que la roca, según el sonar, llevaba años allí, tan tranquila. Nadie la había visto porque estaba justo en el punto ciego de la última batimetría, ese sitio que todos juran que revisaron. Ahora la roca tiene su propio expediente técnico y el jefe de mantenimiento ha prometido que la próxima vez usará un detector de metales, un zahorí y una bola de cristal. Por si acaso, el nuevo eje lleva un sensor de vibraciones que pita como un despertador si ve una piedra.