Un concesionario en California tiene 15 unidades del Dodge Challenger Demon, algunas de 2021, con precios entre 103 mil y 155 mil dólares. Aunque el modelo nuevo costaba 85 mil, ahora se venden por encima de ese valor. Esto muestra cómo los autos de lujo mantienen su precio y son difíciles de conseguir baratos.
La tecnología que justifica el sobreprecio 🏎️
El Demon usa un motor V8 sobrealimentado de 6.2 litros que produce 840 caballos de fuerza con gasolina de alto octanaje. Su sistema de refrigeración incluye un intercooler de dos etapas y una bomba de combustible de alto flujo. La transmisión automática de ocho velocidades y el diferencial de deslizamiento limitado permiten aceleraciones de 0 a 60 mph en 2.3 segundos. Estos componentes técnicos, junto con la producción limitada, explican por qué el precio no baja.
Pagar más por lo mismo, pero con olor a nuevo 💸
Si piensas que comprar un Demon usado a 155 mil dólares es negocio, recuerda que el dueño original pagó 85 mil y lo usó para ir al supermercado. Ahora tú pagas el doble por un auto que ya tiene millas. Eso sí: el olor a cuero y la pantalla táctil siguen intactos. La buena noticia es que aún hay opciones. La mala es que tu cartera sentirá el golpe.